Ante bajos precios, Argentina está comprando más gas del acordado

Josué Hinojosa / LOS TIEMPOS - Las exportaciones de gas natural de Bolivia a Argentina registran desde la última semana de junio un notable incremento, pues el volumen supera el máximo de 18 millones de metros cúbicos día (MMm3d) establecidos en la cuarta adenda firmada en marzo pasado  entre ambos países.


Un experto en hidrocarburos interpreta que el vecino país aprovecha la oportunidad de  los bajos precios para cubrir su demanda de invierno.

Según el reporte de la Secretaría de Hidrocarburos y Energía de la Gobernación de Santa Cruz, las ventas de gas a Argentina entre el 25 de junio y el 19 de julio tienen un promedio de aproximadamente 19 MMm3d.

En opinión del analista y exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, Argentina se beneficia con la importación de gas natural boliviano y GNL a bajos precios, justamente cuando tiene un pico de consumo elevado.

“Jalar la demanda boliviana a precios bajos, que está alrededor de tres dólares por millón de BTU, sin duda que es beneficioso para Argentina porque es la época de mayor demanda”, dijo Ríos.

El experto menciona también que los precios del gas en el contrato entre Bolivia y Argentina están vinculados al petróleo y al GNL, productos actualmente depreciados por la sobreoferta.
 
Renegociar

El analista opina que, en ese contexto, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) debe buscar la manera de renegociar las condiciones del contrato de gas con Argentina hasta septiembre próximo, ya que la cuarta adenda fenece a fin de año.

Ríos indicó, además, que la fórmula del contrato en términos de precio debe mantenerse, pero no en el caso del volumen, puesto que el salto de 11 a 18 MMm3d entre los períodos de verano e invierno restringe a Bolivia de negociar la venta de gas a nuevos mercados en Brasil, el otro gran mercado hidrocarburífero de Bolivia.

“Creo que la obligación que tiene Yacimientos es por ahora bajar ese pico que se tiene. Ojalá lo podamos bajar a 11 (MMm3d), totalmente todo el año, o 12 o 13, pero de ninguna manera 18 MMm3d”, añadió Ríos.

 Oportunidad

La crisis económica que vive Argentina, acentuada por la pandemia del coronavirus, frenó las inversiones en el sector energético y, particularmente, de las empresas que operan en Vaca Muerta, el yacimiento de gas y petróleo no convencional más importante del vecino país. Esta situación, según Ríos, representa una oportunidad para Bolivia.

“Vaca Muerta ha parado todo lo que es la perforación y el ‘fracking’, por lo tanto, la producción de gas en Argentina tiene que empezar a declinar y entonces, sin duda, queda un mercado abierto y que no es más competencia para Bolivia”, dijo Ríos.

Agregó que si el fracking (sistema de fracturación de la roca para la explotación de hidrocarburos) en Vaca Muerta no recupera, el mercado argentino estará abierto para que Bolivia aumente sus volúmenes de exportación de gas, lo cual se constituye en una nueva oportunidad para Bolivia.