Expertos advierten que la recuperación del sector energético será a largo plazo

EL DEBER / Angela Patricia Calderon Garcia - El tiempo de recuperación del sector energético en Bolivia será a largo plazo y según el analista en Hidrocarburos y docente universitario, Francisco Zaratti, depende de dos condiciones. Primero la situación económica de los países con los cuales comercializamos gas, es decir, Argentina y Brasil, en el sentido que si se recupera su economía después de esta crisis por la pandemia, también van a adquirir mayores volúmenes de gas y significa mejores ingresos para recuperar el sector, y también depende de las condiciones de comercialización de la exploración del gas.


Considera que hay una fragilidad general del sector por el tema de las exportaciones porque en este momento estamos exportando volúmenes inferiores a los de los contratos, y también a los que podríamos todavía exportar, por el riesgo a que no nos paguen por lo volúmenes que vendemos.

Zaratti dice que la pandemia aceleró una crisis que ya se veía venir, no es la causa principal, pero obliga a tomar en serio al sector.

Por su parte Álvaro Ríos, analista y exministro de Hidrocarburos, dijo que el sector está en un periodo muy complejo, debido a la caída de reservas, caída de producción tanto de petróleo como de gas natural, y a un YPFB extremadamente politizado con muchas unidades que generan pérdidas y con una gran cantidad de supernumerarios.

Además, la exploración es extremadamente escasa lo que va a forzar a tener que importar mucho más gasolina y mucho más diésel en los próximos años y probablemente en 5 o 6 años tengamos que importar el 100 % de la gasolina o el diésel que consumimos en el país.

“La situación del sector hidrocarburos es extremadamente preocupante, pues merece un cambio de timón y una nueva ley de hidrocarburos, ajustes a la Constitución Política del Estado sobre todo para generar masiva exploración, caso contrario el escenario antes mencionado es el que va a venir”, explicó.

La pandemia  generó una caída en la demanda nacional de combustible, en la demanda de los mercados de gas y dejó menores precios de exportación de gas. Pero por el otro lado hubo un ahorro en la importación de combustible porque estamos importando gas, diésel o gasolina a menor precio y menores cantidades.

"'Este año 2020 no hay que tomarlo como un año estadístico sino más bien hacer cualquier proyección del 2019 directamente a que va a pasar en 2021 en adelante”, advirtió Ríos.

Para Hugo del Granado, experto en Hidrocarburos, la pandemia ha empeorado la situación y ha hecho que la demanda de hidrocarburos baje considerablemente en todo el mundo, lo que hizo que la doble oferta se haya agudizado, esto sucede no solamente en Bolivia sino también en los países que son nuestros mercados como Brasil y Argentina.

Se suma también la reducción de la demanda interna por la parálisis debido a la pandemia, del sector transporte como del sector industrial, que ha hecho que la situación se vuelva crítica. La bajada de los precios ha golpeado agudamente a los ingresos que se preveían para el país.

¿Qué medidas se pueden aplicar ante esta situación?

Zaratti plantea dos caminos para la recuperación del sector: acelerar la transición energética,  es decir, que la generación energética dentro del país tiene que ser menos dependiente de fuentes fósiles y más de energías renovables sobre todo solar e hídrica. Y por otro lado crear las condiciones para que haya una mayor exploración.

''Necesitamos más gas; primero, para hacer factible la transición energética que tiene un costo; y segundo, para cumplir nuestros contratos y tener ingresos que posibiliten el desarrollo”, expresó.

Ríos sugiere dos medidas a corto plazo. Mejorar la reglamentación de la Ley 767 para poder incentivar la recuperación de campos mejorados. "Son campos existentes que todavía contienen hidrocarburo líquido, petróleo, y se podría gestar eso para dejar de importar tanta gasolina y diésel. Podríamos recuperar de 7 mil a 9 mil barriles por día, que sin duda le haría muy bien a la economía en los próximos 2 o 3 años”, explicó.

El camino más grande para Ríos es el cambio estructural del modelo que se tiene desde aproximadamente 20 años y que no permite que empresas acá hagan inversiones grandes. También plantea despolitizar a YPFB.

“Hay que sacarle de encima que sea el que administra las áreas, el que licita, el que se asocia y fiscaliza. Esa situación no puede seguir, en el fondo necesitamos una reforma profunda y un cambio de timón de 180 grados porque si no nos vamos a quedar exportando el 100 por ciento de la gasolina y el diésel y de acá a 15 años tendremos que importar gas natural”, advirtió Ríos.

Dijo que la recuperación hay que empezarla lo antes posible porque “mientras más tarden los políticos, que son los que tienen en sus manos el diagnóstico que les estamos dando y no tomen acción, la situación del motor de la economía boliviana se va deteriorar más y vamos a terminar con unos déficit en el balance energético entre exportaciones e importaciones muy grande”.

Para el experto Del Granado, la única forma de solucionar la crisis del sector es a través de un cambio estructural que tendrá que darse a través de un gobierno democráticamente estable y democráticamente elegido.

“Lo primero que tiene que hacerse es reformar el marco legal y jurídico del sector. El gobierno del MAS se preocupó de poner una serie de barreras y trabas al ingreso de la inversión privada al sector de exploración lo que ha hecho que no hayan venido empresas nuevas, en los 14 años, a instalarse en Bolivia, hay una sequía de inversiones”, puntualizó.

Los expertos coinciden en que no va haber una recuperación inmediata como se está pensando para este año, ni siquiera para el próximo, porque en medida que no hay una recuperación de la producción es difícil que en el corto plazo se piense en llegar a nuevos mercados o ampliar la capacidad exportadora de Bolivia.