Las crisis petroleras se parecen

HUGO DEL GRANADO COSIO - La crisis petrolera que atraviesa el sector hidrocarburos y particularmente YPFB no es la primera, aunque lo que interesa es que sea la última. Vale la pena recordar lo sucedido en los años 70, en el gobierno del Gral. Banzer cuando las causas de la crisis fueron muy similares a las que actualmente tiene el sector.

En aquel entonces, se produjo la cuarta guerra árabe-israelí, llamada también de Yom Kippur, a raíz de ella la OPEP (Organización de países exportadores de petróleo) embargó el petróleo con destino a occidente (EEUU y Europa), lo que ocasionó una subida del precio del crudo de 1,62 $us/Bl a 9,31 $us/Bl en enero de 1974, y a 14,54 $us/Bl en junio de 1979. Una subida del 800% en seis años.

En los primeros seis años del gobierno del MAS, el precio del petróleo subió de 61 $us/Bl, el año 2006, a 100 $us/Bl el año 2012, llegando a un pico de 147 $us/Bl en junio de 2008.

El año 1973 se tuvo la mayor producción de petróleo registrada hasta entonces de 47,3 MBls/día, factor que, junto al ascenso de precios, marcó “para YPFB un período de extraordinaria bonanza económica al haber alcanzado niveles sin precedentes de ingresos de exportación”. Las exportaciones de crudo subieron de 4 MMBls el año 1970 a cerca de 12 MMBls el año 1973. (Cien años de Hidrocarburos en Bolivia de Carlos Royuela)

Durante el gobierno de Morales, la exportación de gas subió de 1.668 MM$us el año 2006 a 6.113 el año 2013, debido a los mismos factores de los años 70, marcando nuevamente una etapa de auge económico, también sin precedentes.

El mismo Royuela afirma que a partir del año 1973, debido a la mayor demanda interna y la declinación de los campos, se empezaron a disminuir los volúmenes de exportación, hasta cesar completamente en octubre de 1978, “debiendo YPFB pasar por el vergonzoso trance de tener que pagar una multa de 340.296 dólares a la Argentina por incumplimiento de contrato”.

Tal como sucedió en 1973, el año 2018 Bolivia tuvo que pagar multas por incumplimiento de contrato, tanto a Enarsa (argentina) como a Petrobras, por un monto de 144 MM$us ya que desde 2015 se habían entregado menores volúmenes a los acordados. La producción de gas empezó a declinar desde el año 2014 cuando llegó a 60 MMM3/D. En este caso, el incumplimiento no se debió solo a la declinación natural de los campos, sino al fracaso de la política exploratoria que en 14 años no pudo incrementar el nivel de las reservas.

La situación existente hace 50 años hizo que YPFB acuse déficits financieros crecientes y pese a ello la planilla de personal de la empresa se aumentó por decisiones políticas del Gobierno de entonces. En el Gobierno del MAS, también se incrementó desmesuradamente la planilla de personal, y las utilidades de YPFB, que el año 2014 llegaron a 1.374 MM$us, bajaron hasta terminar con una pérdida de 433 MM$us el año 2019.

Los grandes ingresos que recibió el gobierno de Banzer no fueron debidamente aprovechados, hubo inversiones desafortunadas y “se derrochó el dinero a manos llenas, como la compra exagerada de material tubular para revestimiento de pozos, traído en vuelos chárter exclusivos, incluyendo efectos personales de ejecutivos de YPFB”. Se hicieron absurdas ampliaciones de ductos como el de exportación a Yacuiba (a 20 MBls/D) y a Arica (a 50Mbls/D), ampliaciones que quedaron ociosas.

La gran liquidez que hubo en el gobierno del MAS fue derrochada con inversiones en proyectos deficitarios, en sobreprecios de contrataciones, millonaria publicidad y en vastas redes de corrupción en todo el aparato del Estado.

Hasta ahí las similitudes de las últimas dos grandes crisis de YPFB.

¿Qué hicieron ambos gobiernos, de Banzer y de Morales, para superar la crisis?

Entre los años 1973 y 1979 se realizaron perforaciones exploratorias en 36 áreas petroleras, tanto por parte de YPFB como por siete petroleras privadas habiéndose descubierto los campos Espejos, Palometas, Santa Rosa Oeste, Tacobo, y Vuelta Grande por YPFB y por parte de las petroleras privadas se descubrieron: Porvenir, Tita y Techi de Occidental, Ibibobo de Tesoro y Cascabel de Phillips Petroleum, las otras cuatro empresas no tuvieron éxito en sus perforaciones. Así se pudo remontar la producción.

En cambio, el gobierno del MAS sólo atinó a promulgar la Ley de Incentivos que no pudo ser aplicada por su mala reglamentación y falta de consensos, continuó el derroche de recursos en proyectos sin retorno económico, contempló impasible el languidecimiento de la producción, prosiguió con anuncios de falsos descubrimientos, no efectuó ninguna modificación a la normativa estatista que ahuyentó las inversiones. Ciegamente no quiso ver ninguna crisis.

El Gobierno de transición, que sucedió al MAS, no remedió absolutamente nada, perdiendo un valioso tiempo. Podía haber implementado un plan de recuperación mejorada de los campos en declinación, debió poner en marcha las plantas paralizadas que tuvieron costos millonarios, debió realizar auditorías para investigar los manejos de la anterior administración, y sentar las bases para cambiar la normativa.

Al parecer las crisis anteriores no fueron lecciones aprendidas para evitar su vergonzosa repetición.

 

El autor es ingeniero químico y petroquímico