Expertos plantean volcar mirada del negocio energético hacia Chile

David Maygua - Bolivia debe volcar su mirada al mercado de Chile para la exportación de gas natural como una alternativa que permita incentivar las exploraciones e incrementar la renta petrolera, al margen de Argentina y Brasil, coincidieron dos analistas.


El experto en hidrocarburos, Hugo del Granado, dijo que las relaciones con el país vecino tienen que priorizarse en el aspecto comercial y postergar los temas polémicos que enturbian.

“Se tiene que emprender una política de apertura para mejorar las relaciones comerciales en temas de interés y beneficio mutuo en pos de reestablecer niveles de confianza duraderos. Uno de esos es el energético, tenemos mucho que aprender de políticas y financiamiento de energías renovables y Chile de la experiencia boliviana con el gas natural”, comentó Del Granado.

A su criterio, en la medida que los inversores encuentren confiabilidad en la postura boliviana como proveedor serio tendrán interés en entrar al mercado chileno.

El economista y analista Jaime Balanza coincidió con Del Granado, al decir que Chile es el mercado natural de exportación de gas y energía en un escenario post La Haya por la reivindicación de la causa marítima.

Balanza consideró que la venta de gas boliviano al país vecino puede recuperar y generar beneficios para el Tesoro General de la Nación (TGN), departamentos productores de hidrocarburos, municipios, universidades, fondo indígena, FFAA y mantener el nivel del efecto multiplicador de la actividad a nivel público y privado en la economía del país.

Además, dijo que la apertura de este mercado puede incentivar las inversiones en la exploración que necesita Bolivia para reponer reservas de gas natural.

Chile, a través del proyecto Gas natural Licuado (GNL), se abastece del energético desde Trinidad y Tobago, Argelia, Qatar, Guinea Ecuatorial, Estados Unidos y México, ya que cuenta cantidades menores de gas natural ubicadas en la zona austral.

A estos países se suma Argentina que provee por medio del Gasoducto GasAndes, de 463 kilómetros de extensión.

“Es hora de separar los asuntos diplomáticos de los negocios del Estado y obrar con coherencia de acuerdo al rumbo de la historia que se fija en el presente para el futuro”, reflexiona Balanza, al referirse al mercado chileno como alternativa viable.