El "Energy Outlook" de BP anticipa el fin de la era del commodity

Javiera Donoso - Si bien la compañía ya anticipaba una reducción del uso de combustibles fósiles, la última versión de su pronóstico de demanda apunta a una aceleración producto de la pandemia.


La pandemia de Covid-19 que ha sumido a las economías globales en la incertidumbre durante este año no ha dejado a ningún sector indiferente. Esto incluye al rubro energético, donde las perspectivas para los combustibles fósiles –que ya venían en duda por los cambios de consumo impulsados por el cambio climático– se ven cada vez menos esperanzadoras para los petroleros.

En ese entorno, el documento anual "Energy Outlook" de la gigante británica BP augura que el impacto de la emergencia sanitaria en la economía global recortará la demanda de combustibles fósiles por los próximos años.

En un escenario de transición rápida –donde las políticas públicas desincentivan el uso de energías contaminantes–, BP prevé que el impacto de la pandemia reduciría los niveles de demanda energética en torno a 2,5% hacia 2025 y en torno a 3% hacia 2050.

"Los impactos serán más pronunciados en la demanda de petróleo, que será alrededor de 3 millones de barriles diarios (mbd) más baja en 2025 y 2 mbd más baja en 2050 como resultado de la pandemia", auguró la firma en su informe, considerado como "la biblia" del sector petrolero.

La mayoría de esta reducción, acota la firma, reflejará un entorno económico más débil, mientras que 1 mbd de la reducción a 2025 reflejaría un cambio de conducta de los consumidores. Estos impactos al margen se mantendrían en escenarios donde los cambios son más pronunciados y en proyecciones donde el cambio conductual es más lento.

"Hay un riesgo de que las pérdidas económicas producto del Covid-19 sean significativamente mayores, especialmente si es que hay nuevas olas de infecciones", advirtió BP en su informe, agregando que esto dejaría la demanda de crudo 8% más abajo hacia 2050.

Este impacto en el uso de combustibles fósiles, sumado a las tendencias que ya se observaban antes de la pandemia de Covid-19, pintan un panorama donde cada vez se utiliza menos al crudo como fuente de energía.

Para las próximas tres décadas, en BP prevén que las energías renovables van a jugar un rol cada vez más importante en cubrir las crecientes demandas de energía a nivel global, mientras que la redefinición en el sistema de transporte –con viajes compartidos y vehículos eléctricos– apoyarán el alejamiento del uso de petróleo y gas.